sábado, 29 de octubre de 2022

Los tres admirados

La admiración en alguien viene dada porque hace, o es, algo a lo que uno aspira a llegar algún día. O directamente porque se considera que jamás se será capaz de llegar ahí.

Este segundo caso, con el añadido de que la obra del admirado tiene una conexión e impacto en la vida del admirador, eleva la admiración a la máxima cota. En su justa medida, sin fantatismos ni crear mitos. Sin considicionar la admiración por la vida personal del admirado. Hasta el punto de que esta sea tan irrelevante que ni causara interés conocerle en persona. Sería más interesante compartir el tiempo con uno de los del primer tipo, para que eso permitiera acercarnos a la faceta particular que ansiamos alcanzar.

Hay tres personajes cuyas obras admiro,  me acompañan, o es al revés?, desde hace años. Tres personajes de tres disciplinas diferentes. No coetáneos. La influencia de sus obras en mí son totalmente dispares también.

Haré una entrada sobre cada uno. Con el objetivo de tratar de entender el por qué de mi admiración. Nunca me lo había planteado. Y con la ingenua ambición de averiguar la conexión en mí de ese escritor, ese cantante y ese imaginero.




jueves, 30 de diciembre de 2021

Nuestros padres y nosotros: nivel de vida

Vamos llegando a una edad en la que ya recordamos con nitidez cómo eran nuestros padres, y sobretodo qué tenían, con estos años aproximadamente.

Nos genera cierta decepción recordar que a estas alturas ya hacía tiempo que tenían una muy buena primera vivienda en propiedad, uno o dos coches y, en algunos casos, una segunda vivienda en la playa. Contaban con solvencia suficente para ofrecernos un holgado nivel de vida, con todas las comodidades, muchas de las cuales ellos no habían disfrutado en su infancia.

Como factor adicional irritante, todo lo anterior lo consiguieron con los ingresos del padre únicamente.

Rondando los cuarenta, era natural ser jefe de algo, al menos un mando intermedio, con un buen salario en consecuencia. Hoy es una rareza encontrarse a alguien de esa edad en ese tipo de posiciones.

Tampoco era extraño tener una empresa, de nueva creación o heradada familiarmente, que generaba una más que interesante caja. Sobre los prejubilados de grandes empresas públicas y bancos con unos 50 años, mejor ni hablamos.

La pregunta desde la frustación que muchos de mi quinta se hacen es ¿y nosotros por qué no?

Nuestros padres, nacidos en los 40-50, sufrieron en su juventud la última parte de la dictadura franquista. Cierto. Pero la clave es que disfrutaron del continuo crecimiento de la economía española en los 80 y 90, período al que entraron con 25-35 años, justo en el momento de desarrollar su carrera laboral. 

Crecimiento de la economía significa que las empresas venden más, contratan a más personas, suben los salarios, se necesitan más jefes, la administración pública también crece, con sus jefes adicionales, y un largo etc dentro de un círculo virtuoso, animado por hitos esenciales como la entrada en la UE y el extraordinario 1992 y sus predecesores.

Los precios de las viviendas en comparación con los salarios eran irrisorios vistos con los ojos de hoy día. Un apartamento más que decente en la playa a finales de los 80 costaba unos 50.000 EUR de hoy. Actualmente, ese mismo tipo de apartamento cuesta el triple.

Ahí el círculo virtuoso encontró su siguiente filón y también su muerte por explosión. A principios de los 2000 se comienza a hinchar la burbuja que terminaría explotando a finales de la década. 

España hoy tiene un PIB menor que el de 2007. Y no se prevé que vuelva a superarlo hasta 2025. Es decir, dos décadas sin crecimiento.

Todas las oportunidades que hubo gracias al crecimiento de los 80, 90 y principios de los 2000, de 2007 a 2025 no las hay. Es decir, los nacidos en los 80-90 no tienen acceso a ese océano de posibilidades de prosperidad que sus padres tuvieron. 

Con un agravante, a diferencia de sus padres, fuimos criados en el acomodamiento de la abundancia. En la certeza de que cada año sería mejor, con más medios materiales, que el anterior. El acomodamiento que nos llevó a tener una mayoría de universitarios mediocres, con todo el tiempo del mundo para completar sus estudios. Una generación que no conoce el sacrificio. 

¿Y los de los 60-70? Pues mucho más cercanos a la generación de sus padres, ya que entraron en el mercado laboral en los últimos años del crecimiento y pudieron tomar posiciones.

Hasta aquí la crónica. ¿Cómo seguimos? Tres conclusiones, o sugerencias, que me aplico, pues consejos no doy que para mí no tengo:

1.- Evitar tener de referencia en cuanto a poder adquisitivo a nuestros padres. El contexto y las reglas del juego son otras.

2.- Desarrollar la capacidad de sacrificio y ambición con la que no nos hemos educado. Nunca es tarde. Sacrificio es una consecuencia de la ambición. Ambición por crecer, haciendo crecer. No es contradictorio con disfrutar de la vida, es indispensable para ello para el medio y largo plazo, y saludable para el corto.

3.- Pensamiento crítico. Vivimos bajo el constante adoctrinamiento de polos opuestos. Es más cómodo y tiene mayor reconocimiento posicionarse que cuestionarse. Ante el adoctrinamiento necesitamos realizar un mayor esfuerzo por valorar con criterio propio. Y, por cierto, no es necesario publicarlo en ninguna red social.

Y, sobre todo, ánimo. Las cosas no ocurren por azar, hay que conseguir que ocurran, así el azar se pondrá de nuestro lado.





sábado, 14 de noviembre de 2020

1998. La EM y Quo Vadis

Octubre de 1998, Sevilla. La máxima ambición de un grupo de amigos de 2º BUP es entrar en la EM. O en EM. Esencial distinción. Los adolescentes sevillanos se diferenciaban entre los que quedaban en Plaza Nueva, o en la Plaza Nueva. Los que llevaban barbour, apestoso, pero barbour, y los que no. Los que decían la EM, y los que iban a EM.

Nosotros queríamos ir a la EM, aunque no tendríamos inconveniente en quedar en Plaza Nueva para ir a EM, si de ligar con una pijilla se trataba. Una de las que los viernes cambiaba el uniforme de falda de cuadros por un palabra de honor.

En la EM sonarían Desátame de Mónica Naranjo, Up and Down de los Vengaboys y Freed from desire, de Gala, con los que nos escantaríamos en bailes más espasmódicos que rítmicos. Hasta nos subiríamos a las plataformas para que se nos viera.

Éramos 3, una vez abierto el camino, se unirían otros. Quedada a las 22.20 en el Meliá Sevilla. Uno vivía cerca de allí, los otros dos tan lejos que da igual dónde se quedara. Desde allí, andando a la EM. Llamada de camino a alguna chavala, desde una cabina, siempre lo cogería el padre. Sin erótico resultado. Trayecto de alto riesgo para 3 pipiolos, expuestos a que un grupito de canis les mangaran. Dinero justo para la entrada con consumición, aguantar con un Malibú con Piña toda la noche (hasta las 1.30 h) y el taxi de vuelta. Es decir, 1.000 ptas.

Bien, pero la clave era poder entrar. Edad mínima, 16 años. Nosotros con 15. Los porteros, auténticos armarios empotrados inmisericordes. Si no se acreditaban los 16 años con el DNI, te mandaban de vuelta a casa. Para entrar con menos de 16 había pocas opciones: parecer mayor de 16 y que no te pidieran el carnet, carnet falso con las incipientes impresoras a color, o ser tía.

Uno de los 3 protagonistas se sacó de la chistera una opción diferente. Llevar el carnet de otro. Concretamente el de un amigo del barrio de un año más. Con el mismo canijaso en la cara que él, foto del DNI en blanco y negro con parecido razonable, ningún interés por la EM y todo por la película porno de Canal +.

Hablamos de 1998. No hay internet. Ni siquiera C47. El onanismo solo podía abordarse con la raja de la falda de Ana Rosa Quintana en Sabor a Ti, los Vigilantes de la Playa a las 8 era puro. Y la porno de Canal +, la más alta y exclusiva cota.

El trato: todos los viernes por la tarde el amigo mayor entregaría el DNI y una cinta VHS. El sábado por la mañana el que había ido a la EM le devolvería el DNI y la cinta VHS con la porno grabada, antes de coger el 27 para ir a jugar su partido de distrito. La cinta siempre fue Quo Vadis. Para despistar y porque así era de 480 minutos.

La grabación era un operación igualmente de alto riesgo. Programación del video en modo LP para asegurar el servicio completo, sin cortes inoportunos. El ruido que hacían los cabezales al comenzar la grabación solo era comparable al que haría un par de años después el modem al conectar a Internet. Difícil no desperar a los padres acostados. Si no es que el padre estaba preparado para ver la película y saltaba el vídeo solo. Por último, extraer la cinta por la mañana y meterla en la bolsa de las botas de futbito, con el bonobús sin trasbordo.

El trato funcionó bien hasta la primavera del 99. La grabación fue tristemente descubierta por lo padres del adolescente de la EM. No hubo jornada de distrito un sábado. Les pareció un buen plan ver Quo Vadis.

 



domingo, 24 de mayo de 2020

Preguntas y Respuestas

Todos necesitamos encontrar las respuestas correctas. Eugenio, como felino ágil, de buenos reflejos las busca a la velocidad del rayo.

Pero más a menudo de lo deseable, las respuestas encontradas nos llevan a largos caminos sin salida. A atractivas complicaciones. "El ser humano adora lo complejo", ha escuchado Eugenio repetidamente a un veterano gato.

Es habitual enredarnos en el "cómo" hacer algo, habiendo pasado de puntillas por el "qué" queremos hacer, o directamente sin haber pasado por él. El "cómo" lleva a la acción, a la coordinación y, sobre todo, lleva a mostrar públicamente que algo se está haciendo. Cuanto más complejo, más gratificante. ¿Pero para "qué"? En la mayoría de los casos para nada, o para poco, o para algo que nada tiene que ver con lo que realmente se necesita.

Ante cualquier situación Eugenio procura detenerse a observar con detenimiento y sigilo a su presa antes de atacar. Eugenio se pregunta "qué" quiere obtener. Desde ese momento, su "qué" es el objetivo primordial. Todos los "cómos" van detrás, por el camino más corto, por el que menos recursos requiera, siempre que garanticen obtener el "qué". Los "cómos" nunca pueden desviarle de conseguir su "qué". Si le desvían, por muy atractivos y aparentes que sean, no le sirven.

Eugenio es felino, pero no infalible. Se equivoca. No tiene miedo al error si se ha hecho las preguntas adecuadas para definir su "qué" y no ha conseguido que los "cómos" fueran efectivos. Lo que se reprocha son las situaciones en las que confunde agilidad con precipitación y salta al "cómo" sin haber definido el "qué". No se lo tolera a él mismo.

Lo que hoy nos quiere decir Eugenio es que no busquemos nunca las respuestas correctas. Busquemos siempre las preguntas correctas. Concisas, no interpretables. Son las que nos llevarán, la mayoría de las veces, a las respuestas correctas.

Tan obvio como que para conseguir una respuesta, hay que hacer siempre una pregunta.





domingo, 17 de mayo de 2020

La Gente



Hace años que nada se publica por aquí. Entonces se hacía por el placer de escribir y el gusto de ser leído. Ahora será solo por lo primero. Probablemente nadie lea estas líneas, ni las que vengan. A Eu poco le importa. Hace un par de veranos, si no son tres, maulla por los tejados celestiales.

Eugenio se vuelve especialmente irascible cuando oye a personas que critican "a la gente". A la gente que ahora sale a la calle y no cumple rigurosamente los mandatos de los Reales Decretos. En las empresas, esa gente no cumple rigurosamente lo que se les marca desde la Dirección. Algunos directivos, la mayoría, encuentran las explicaciones a sus desviados KPIs en que la gente no sigue lo que ellos marcan. O se lo saltan.

Eugenio muestra colmillos, echa las orejas hacia atrás, encrespa el pelo y bufa.

Es más sencillo. Cuando alguien se equivoca gravemente, es porque podía equivocarse gravemente. La mala fe es, con diferencia, la menor de las veces.

Muy cómodo criticar a la gente para el opinador o Gobernante de turno. Más cómodo aún criticar a los trabajadores para el directivo de turno.

Ahí reside la línea que separa la soberbia de la mediocridad y la humildad de la excelencia.

Ayudemos a que las normas sean útiles y cumplibles. Exijámonos que las normas sean útiles y cumplibles.

Antes de culpar a la gente de tus problemas, cúlpate a ti. Mírate el ombligo. Huye de la soberbia, espanta la mediocridad. Sé humilde, busca la excelencia.

Eu se fue. Eugenio sigue.


sábado, 6 de octubre de 2012

Cambian maullidos por pío-píos

Hola, soy Eu. Eugenio.

A la vista de que mi escribano os tiene desatendidos, salgo a dar la cara. Él ya anunció que en los próximos meses viviréis en carestía de entradas en el blog. Afirma que hacia mayo debería ser capaz de encontrar algo más de tiempo para mí y, por ende, para vosotros. Si él lo dice...
Lástima porque últimamente tenemos unas conversaciones de lo más interesantes, que me consta también tiene con sus amigotes, y merecería la pena dejarlas aquí por escrito.

He encontrado un mal menor. Permitidme filtraros que se creó una cuenta en Twitter y desde allí dejamos gotas en la línea Eugenio-y-Yo. No es lo mismo, ni parecido, unos mensajes tipo sms a la verbosidad de este nuestro rincón. Tampoco lo pretende ser; pero, como decía, es un mal menor.

Seguidle en @manuelgrelano. Además desde ahí sabréis cualquier novedad que pueda haber en el blog.

Señores, un saludo.

martes, 7 de agosto de 2012

El Curso de Eugenio

Nos encontramos a medio camino entre el final del curso 2011-12 y comienzo del siguiente. El que acaba ha sido de lejos el período menos prolífico en la versión digital de los esputos de Eugenio, con apenas una docena de entradas frente a las más de 40 en cada uno de los dos años anteriores. Eu conviene conmigo en que la situación requiere explicaciones, así como una mención a lo que en condiciones normales debió ser entrada y no lo fue.

La alteración de esas condiciones normales se llama máster -algunos familiares y amigos lo llaman curso, mientras que los entendidos en la materia lo llaman EMBA, y nada menos que del IESE-. Para Eugenio, se trata de todo un reto. 2 años de profundo aprendizaje en las diferentes áreas que componen la empresa. Unos compañeros, muchos ya amigos, admirados de los que aprender, unos profesores extraordinarios y un duro día a día llevadero por el continuo e incondicional apoyo de DermaEugenia. Cuando para decidir se valora, se analiza, se pregunta a voces autorizadas y se actúa en consecuencia, de forma madura, con compromiso como familia,  no caben sorpresas a posteriori e incluso es difícil equivocarse. Ya van muchas decisiones así, y muchas más que han de venir.

Se han quedado en el tintero -más bien en el teclado, o keypad para aquellos que en vez de entrada dicen post, y otras pamplinas esnobistas similares- letras para la jubilación del referente de Eugenio en constancia, esfuerzo y buen hacer. Con la trampa de que una parte de esas cualidades le fueron otorgadas a Eu en su código genético, y el resto las vió todos y cada uno de los días que habitó la morada familiar, sin sitio para la pereza ni la vagancia.

También hubieron de quedarse sin líneas en el blog la llegada de Eugenillos a nuestras vidas, 2 humanos y otro más peludo, canino para más señas. Sin mención exclusiva quedaron emigraciones de buenos amigos al Nuevo Mundo, tanto al Norte como al Sur. Igualmente ignorada la ascendente etapa profesional del que se dice amo de Eugenio, apoyado por un equipo de Champions hambrientos por devorar países de, precisamente, ese Nuevo Mundo. Países visitados por primera vez, aunque desde entonces repetidamente, sin que aquí haya constancia alguna.

Ni las Fiestas Mayores de la capital del mundo en Primavera fueron exaltadas. Ni las grandes noticias nupciales del que alguna publicación de este rincón ha protagonizado, que por largamente esperadas no menos felicidad inundaron en el corazoncito de mi felino.

Finalmente, quizá también debíamos haber aburrido con algo de economía y sociedad en estos tiempos convulsos, ahora que a Eugenio se le supone más erudito.

El curso que en unas semanas comienza se presenta tan comprimido en tiempo como el que acaba. Se piden disculpas anticipadas por la previsible escasa producción de la factoría Eu. Y, como si de época navideña se tratara, nuestros mejores deseos a todos en vacaciones y el posterior arranque. Mucha fuerza y ánimo en la salud, trabajo y amoríos.

domingo, 27 de mayo de 2012

Cuidado con el parecido

A veces Eugenio ha bromeado, medio en serio medio en broma, sobre las llegadas al Aeropuerto de Sevilla y sus similitudes con Latinoamérica. Esa impresión de que nos parezcamos más al otro lado del charco que al otro lado de los Pirineos.

Este fin de semana el parecido se ha hecho más patente que nunca, tristemente. Cuando por la mañana en un hotel de Bogotá me dejan el periódico El Tiempo u O Globo en Brasil, una noticia no demasiado extraña suele ser la siguiente:



Pero esta vez en San Juan de Aznalfarache, provincia de Sevilla. Ojo, ojo.

domingo, 6 de mayo de 2012

El Reducto

Ha llovido mucho, y en momentos muy inapropiados, desde el último post. Tanto que hoy cuando reclamo tus más recientes reflexiones me las niegas con un Eugeniano desplante. Orgullo felino.

¿Qué te cuente yo algo? Pues mira Eu, te cuento que por miles de kilómetros que recorra resulta que el último reducto de cándida felicidad lo he encontrado…sí! En Sevilla! ¿dónde si no, verdad? Cómo somos…

En el veinteañero Parque del Alamillo hay una enorme área vallada de una superficie equivalente a, por lo menos por lo menos, uno o dos campos de fútbol. Es la zona de los perros sueltos*. Allí están los dueños con sus canes, muy felices todos, correteando por el césped entre los árboles, con columpios perrunos, familias enteras de las de camisa y de las de chándal, sin excrementos en el suelo, máxima la educación entre animales y humanos…una especie de Casa de la Pradera en el siglo XX. Fue gratamente sorprendente y esperanzador encontrar esta excepción a la regla. Aún quedan personas verdaderamente educadas en todas las clases sociales encontrando la felicidad alejados de lo material.


“¿Pero ahora entonces qué pasa, qué te gustan esos chuchos tontorrones a los que les tiras una pelota van corriendo detrás y te la traen de vuelta?” Es distinto. Tu elegante superioridad intelectual, Eu, es manifiesta, innegable y admirable. Sólo que llega un momento en el que, además de con sus cosas de siempre, uno disfruta viendo disfrutar a la Jefa y a Capi en ese ambiente idílico, o dónde y cómo sea. Y con eso basta, es así de sencillo. Todo tiene su timbre, todo tiene su nombre.



*Nota: se ruega no confundir “perros sueltos” con “La Suelta de Perras”, post preparado por Eugenio, bien conocido en sus círculos más cercanos, y a fecha de hoy objeto de censura por este escribano.

sábado, 17 de marzo de 2012

No hacer nada

Cada vez que Eugenio escucha en la radio el nuevo anuncio de la lotería se pone a vomitar bolas de pelo.

No lo hemos encontrado en la Red para poder compartirlo aquí. Básicamente invita a comprar lotería del Estado porque si te toca no volverás a hacer nada el resto de tu vida. Es muy graciosillo, además, porque el "nada" lo enlaza por la respuesta que dan las mujeres cuando se les pregunta qué les pasa.

Cuestioné a Eugenio si padece un síndrome Bibi que le provoca esos sonidos guturales que oigo de fondo. Como suele, me dejó por los suelos.

No va a entrar en sus clásicos discursitos porque, afortunadamente, está muy lejos del estado "idílico" que el Gobierno de España promete a través de sus Loterías y Apuestas. Sólo espera que sus sabios lectores sepan indignarse igual que él ante tamaña barbaridad.

Quedamos a la espera de próximas campañas publicitarias públicas de promoción de nuestro país. Por mera coherencia, aguardamos un lema tal que así: "España tiene un sueño: que sus ciudadanos se dediquen a no hacer nada. Más del 20% ya lo han conseguido."

martes, 6 de marzo de 2012

Copipasteo

Eu, en tan pocas condiciones hemos estado para deleitar con tus sabidurías que el otro día sufrimos un cortocircuito mental por el que nos equivocamos metiendo el PIN en la blackberry. Hasta tres veces. Y tuvimos que buscar el famoso PUK que, por supuesto, no sabíamos dónde encontrarlo. Pero lo importante no es saber dónde conseguirlo, sino quién puede conseguirlo. En menos de una hora estaba el problema resuelto.

Bajo tales circunstancias, nos vemos impedidos de generar tus habituales textos primaverales, que llegarán. Para ilustrar lo que últimamente cocemos vamos con el copia-pega de un artículo que leí el fin de semana pasado en el AVE. Gustó mucho a Eugenio la ironía y el realismo. Mito al descubierto. Tanta tontería de reunirse por reunirse, de engañarse creyendo que así se cumplen las obligaciones y que es la forma más moderna de trabajar. Anda ya, home. De toda la vida, al cerebro se le activa peleándose a solas con los problemas. Y, ya después sí, si aplica, una reunión puntual, rápida y enfocada.

La amiga Lucy Kellaway (amiga, Eu? si sólo has leido un artículo suyo!) va más lejos: tanta reunión te deja tonto. Ahí va el artículo completo en inglés que bien merece la pena leer, es muy gracioso. Primeras letras fuera del castellano que aparecen en el blog. Eugenio también tiene una responsabilidad social corporativa: si estás leyendo este blog no estarás haciendo el ganso en una manifestación (vulgo manifa).


Meetings of minds are effectively a tool for dulling them

The other day I went out to lunch with a businessman whom I rather admire. A fly on the wall might have deemed the occasion a success: the conversational ball was batted back and forth easily enough. Yet for me, it wasn’t so good. The problem wasn’t my host, who was clever and charming. Instead it was me: I chewed my way through three courses feeling a dullard.

It turns out that there is a scientific basis for what was happening inside my head. It’s not just that I felt a dullard; I actually became one. Indeed, had I been given an IQ test while munching my halibut, the score would have been considerably lower than it would have been earlier that morning.

This insight comes from researchers at the Virginia Tech Carilion Research Institute, who have proved that we are less intelligent in groups than on our own. When we are with others who we think are cleverer than us, we respond by becoming even more stupid than we are normally.The researchers got 70 students together and tested their IQs (all of which were quite high, as it happens) in normal fashion. Then they put them in small groups and gave them another test, telling them between each question how they were faring relative to others in the group. They found that all the students’ scores were lower in the group test than in the individual one, but the IQs of the poorer performers were sharply lower. Those whose IQs fell the most were mainly – surprise, surprise – female.

As an aside, this doesn’t bode terribly well for the new women joining company boards. They already have the cards stacked against them by being less experienced and less well qualified than most of their male colleagues – and now it seems that their IQs are likely to plummet on entering the meeting room.

Still, the more cheering point is what the research proves about meetings in general. Businesspeople have long joked that meetings make them brain-dead, so it is nice to find a group of scientists in white coats telling us that it is actually so. What I would now like is for them to do further research to put more nails in the meetings coffin.

In particular it would be nice if someone could prove something else which has long seemed obvious to me: that boredom reduces IQ. My own personal experiments on this seem entirely conclusive: at the end of a very long and boring meeting I am so stupid that I am good for nothing. Even a game of Paper Toss on my iPad seems a bit intellectually demanding.

Alas, I can’t find anything much online to prove this thesis, although I did find reference to a study showing that bored dogs spend a lot of time chewing their cages or themselves. This seems a pretty stupid thing to do, even for a dog.

Also useful would be to find out whether looking at PowerPoint slides reduces IQ. Again, personal experience shows it most definitely does but it would be helpful to have the data to prove it.

In fact the only decent academic study that I can find on how conditions at meetings can diminish brain power is a somewhat unexpected one. It is a paper that was given one of last year’s Ig Nobel Prizes (handed out for research “that makes people laugh – then think”). Its title: The effect of acute increase in urge to void on cognitive function in healthy adults. Or, to put it more urgently, how the need to pee affects our brains.

The upshot seems to be that if you are sitting (as one so often is in a very long meeting) with legs tightly crossed, praying for the next “comfort break”, then the speed at which you process information slows to a crawl.

Whether from needing to pee, from being bored, from PowerPoint or from being put off by others, meetings mess with our minds. There is only one answer, and it is a starkly obvious one: companies should stop their long love affair with teamwork and endless meetings and force people to spend more time working alone instead.

I remember once swapping jobs for a day with a woman who worked in the human resources department of Microsoft. I couldn’t believe the jargon at her place; she couldn’t believe the productivity at mine. I explained that there is a reason that journalists get a lot done. If you have a newspaper to produce every night, you have little time for meetings and must instead opt for an old-fashioned but copper-bottomed way of getting things done: sitting alone at your desk, getting your head down and cracking on with it.

domingo, 5 de febrero de 2012

Emes de Sevilla

Un fin de semana complicado desde el punto de vista gastrointestinal, unido a los hábitos del nuevo miembro de la familia me han llevado a reparar en algo. Sevilla es una ciudad de emes. Sí, de emes. Esa cosa maloliente que los cursis llaman "eme" porque la palabra real es de mal gusto. Eugenio no es cursi, pero sí fino y elegante.

Tanto es así que, como cualquier otro minino, nació educado en las buenas maneras. Sabe dónde tiene que hacer sus cositas -otra cursilería- desde el primer día. Sin embargo, a la raza intelectualmente inferior al gato, aunque conocida como "mejor amigo del hombre", hay que ir recogiéndole sus "caquitas" de la acera con la mano. Por muy a través de un plástico que sea. Me está costando acostumbrarme. Ya lo sé, Eu, ya lo sé, me lo advertiste.

Y, claro, ahora me fijo en algunos detalles. ¿Cómo una ciudad que vive del turismo puede permitirse la porquería que generan los coches de caballos? ¿Por qué no se obliga a que lleven las bolsas traseras que en cualquier ciudad civilizada es condición indispensable? Yo asumo la responsabilidad de recoger los regalitos de mi Capi mientras mi calle puede estar impunemente regada de soberbias cagadas de caballos. Amén de la peste inmunda de las zonas donde se agolpan los coches de paseo, véase debajo mismo de la Giralda. Aquí eso daiguá. Al menos perfuman el establecimiento homónimo, Eme de Mentira.

Y ya puestos a plantar pinos, sigamos plantando, que sean de 178 metros:


Daiguá incluso lo que diga una tal Unesco. Daiguá que con la crisis esto sea algo así como una obscenidad. Daiguá que el pino lo paguemos tú y yo. Daiguátó. El único sentido que le ve Eugenio es que la zona sea una especie de cajetín de arena donde defecar, ya que justo al lado del actualmente defecado quedó este truño depositado 20 años antes:


También vinculado, por cierto, a la gestora bananera de nuestra Comunidad.

Con todo esto Eugenio no puede más que entender y aplaudir que su buen amigo Vozme, arquitecto, huya en busca de un presente y un futuro mejor en otro rincón del mundo. Mucha suerte compañero. O como solía responder Eugenio cuando era estudiante y le deseaban suerte: "suerte no, justicia".

martes, 3 de enero de 2012

El cuaderno de Eugenio

A Eugenio no pocas veces lo tachan de antiguo. A él, evidentemente, le da bastante igual. Yo puedo llegar a entenderlo, ya me dirán ustedes cuántos gatos conocen que tengan su propio blog. Las nuevas tecnologías las usa mi gatito para lo que sirven: para facilitar la vida y abrir puertas que a papel y boli no pueden abrirse, porque muchas de ellas ni siquiera existirían. No obstante, está alejado del atontamiento generalizado de uso indiscriminado de tecnología que conlleva una flagrante reducción de la eficiencia, a pesar de lo muy aceptado que está por nuestra sociedad, amante de la justificación y la complacencia.

Me ha salido pragmático el minino. De ahí que siga creyendo imprescindible un cuaderno para tomar notas en sus reuniones, entre otros cotidianos usos. La elegancia del felino exige un cuaderno un pelín más sofisticado que una básica libreta, la imagen hay que cuidarla.

Así que ayer entramos en una céntrica papelería en busca del cuaderno en cuestión, y un cacharro de estos para hacer agujeros que me hacía falta a mí:



Con facilidad encontramos ambos objetos. Sin embargo, nuestra primera sorpresa fue comprobar que el cuaderno de tapas negras con hojas tipo folio, sin cuadrículas, tiene nombre: moleskine. Qué bonito.





Cuando pagamos, segunda sorpresa. 25 euros por los dos productos. 25!! No nos habíamos parado a fijarnos cuánto costaba la libreta y el cacharro porque, la verdad, creíamos que con un billete arrugado de 5 euros y un par de monedas sería suficiente. Tuvimos que sacar la tarjeta.

Llegamos a casa. Abrimos la libretita, perdón, perdón, moleskine. Oh sorpresa. Trae instrucciones!! Unas instrucciones en formato desplegable del tipo calculadora Casio, en inglés, alemán, francés, español, italiano, japonés…¿para descubrir quizás todo el potencial de un cuaderno negro?





No, es peor aún. Eugenio, el que huye de los anglicismos de moda como sustitutivos absurdos de términos en castellano, de las palabras vacías, de la cosmética general sin alma detrás…pues toma:



“Cultura, imaginación, memoria, viaje e identidad personal” (…) “El cuaderno moleskine es el heredero del legendario cuaderno que utilizaron artistas e intelectuales de los dos últimos siglos, como Vicent Van Gogh, Pablo Picasso, Ernest Hemingway o Bruce Chatwin…” ¿Se puede ser más ridículo?

Eugenio replica que encima del dinero que se ha gastado, el cuaderno no le sirve para nada. Las páginas no se abren lo suficiente para poder escribir cómodamente y, lo que es más grave, las hojas son tan finas que no soportan la vigorosidad de la presión con la Eugenio escribe a bolígrafo.

Por cierto, Feliz Año. Que si quieren, Eu les pone ahora una parrafada de buenos deseos, típicos, tópicos, de moda, trending. Vacíos. Pues no. Les desea lo mejor, igual que un 3 de abril o un 12 de noviembre. Y a sus familias también, claro. Cómo no.

Sí, Eu, sí, eres un tío duro. Pero ayer me reconociste que cada vez te gusta más la Navidad, tontorrón…

sábado, 24 de diciembre de 2011

Sueño de Navidad

Esta es una de las postales de Sevilla preferidas por Eugenio:


Sin embargo, en la madrugada previa a la Nochebuena sucedió algo mágico. Cinco amigos encontraron que la ciudad había perdido su símbolo...




Claro que no, sólo se ocultaba entre la espesa niebla. Seguía ahí, como siempre estuvo y estará...


Feliz Navidad!!

domingo, 11 de diciembre de 2011

Modernismo a lomos de un poni

Hace un par de semanas Fernando Bortolini y el dueño de Eugenio cruzaron su camino al Benito Villamarín con tres matrimonios holandeses con ganas de ver fútbol. Lo más parecido que pudimos ofrecerles fue el Betis-Real Sociedad que nos disponíamos a sufrir. En el descanso del partido, el querido Cuñao - y sin embargo odiado por Eugenio- Sergio Oculto y un servidor conversamos con uno de los holandeses. Le había encantado Sevilla y destacó su modernidad.

El jueves pasado me acordé de él cuando Carioca Aguilera actuó de reportero espontáneo enviándome las siguientes instantáneas tomadas en la obra cumbre del progresismo sevillano:









Paseos en poni a dos euros por Metropol Parasol, del afamado arquitecto Jurgen Mayer, cuya maqueta encontré expuesta en el MOMA de Nueva York dos años atrás.

Supone Eugenio que a nadie sorprenderá entonces que lo siguiente que preguntara el amigo holandés fuese cuántos futbolistas internacionales hay en el Betis...

sábado, 3 de diciembre de 2011

Detalles del lujo carioca

Ya es por todos conocido lo poco que atren a Eugenio los tópicos. Gato incisivo, preciso, detallista al extremo. Exigente al reclamarme material para las entradas de su blog. Por fin he sido capaz de traer del otro lado del oceáno documentos gráficos que merezcan su atención.

Salía de una sabrosa cena en Alessandro&Frederico, restaurante de referencia ubicado en un lujoso centro comercial de Barra da Tijuca, Rio de Janeiro. El autodenominado 'chefao' (jefazo) de la empresa en Brasil, cariñosamente conocido como 'agitadinho' en la oficina carioca, señala un cartel:


Parece que en este país todo está relacionado con lo mismo. No obstante, son las indicaciones de un cine VIP. Salas que en lugar de butacas cuentan con sofás, mantas y sigilisoso servicio de bar durante la proyección de la película. En ese momento terminaba un pase y el agradable acomodador, a la vista de mi inculta sorpresa, me invitó a probar la experiencia:


La primogénita del 'chefao', también voluntariamente expatriada, creía recordar que no es necesario ir a la Miami de Sudamérica -como se conoce a Barra- para encontrar un cine así, pues en Bormujos también lo hay, o lo hubo. Hombre, no lo sé, Eugenio, pero aún si así fuera, salas VIP en Bormujos suena a hilarante paradoja.

En cualquier caso, sin duda, la instantánea que ha llevado a Eugenio a compartir esta entrada es la siguiente:


Corresponde a un urinario del wc masculino de la churrascaría Porcao, restaurante de carnes como ninguno puede haber en nuestro país. En consonancia con el, también incomparable, servicio recibido por su personal, cuando uno se dispone a descargar la vejiga se encuentra con la sorpresa reflejada en la foto anterior. El urinario está repleto de cubitos de hielo. Acaso sabiendo que el sueño de todo hombre es miccionar sobre la nieve. Acaso regalando la sensación de victoria apuntando a un cubito hasta derretirlo. Acaso consiguiendo, en definitiva, ajustar la puntería para mantener el baño en impecable aspecto. Lo cierto es que se trata de un pequeño gran detalle valorado por todo varón de bien que se precie, algo que se perderán los desdichados que Eugenio reflejó en su post Axioma I (Axioma de Eugenio sobre el conocimiento del ser humano varón de acuerdo a su comportamiento en un cuarto de baño público)


Por último, una vez degustadas las sabrosas carnes, donde la picanha es la reina, un enjuage bucal en el mismo wc para eliminar cualquier "paluego" y el aliento de sanguinario león.

sábado, 19 de noviembre de 2011

"B" de Bar

Hombre, Eugenio, te doy varias semanas para que prepares algo y me sales con un post de título tan parecido al archiconocido EME de Mentira.

"Mira, querido amo mío, no tienes ni idea. A ver si aprendes a escuchar y luego opinas. No tiene nada que ver con aquel post tan fabuloso (apenas me dejaste conocer a mi madre, así que a mi abuela...).

Lo de "B" de Bar es otra historia. Es una pequeña reflexión sobre la crisis. Yo a duras penas consigo entender eso de primas de riesgo, niveles de déficit, tecnócratas, devaluaciones y otras palabrotas que ahora el populacho maneja con una soltura apabullante, como si de fútbol o el tiempo se tratara.

A mí es que no me cuadra una cosa. La gente está en paro, a los que tienen trabajo el sueldo no se lo suben, o se lo bajan, están hasta el cuello para pagar las hipotecas, los bancos no prestan dinero...es decir, la gente está tiesa. Canina (qué significativo que para decir esto no se utilice "gatuna").

Entonces, si no tenemos ni un duro, ni tampoco un euro...los bares deberían estar vacíos, cerrando muchos de ellos!! ¿cómo puede ser, amo mío, que cada vez se abran más bares y cada vez estén más llenos? ¿de dónde sale el dinero para pagar tantas cervecitas y tantos montaditos? ¿hay acaso otro bolsillo? ¿uno A y otro B, de bar? ¿y el B entrante del bar supongo que se queda en el bolsillo B del bar, junto con una parte del poco A que entre?

Porque, con la tasa de paro que tenemos, con el dineral que debemos y el que no tenemos, si tan mal está la cosa...lo normal es que el pueblo se echara a las calles a protestar, pero no a consumir aún más que nunca, ¿no? ¿qué está pasando aquí? ¿y cómo lo arreglamos? ¿de dónde sale el dinero? Porque es evidente que haberlo haylo. Esto no es un problema económico, sino cultural!! Me remito nuevamente a El Listo de la Cola y su Continuación"

Bueno, Eugenio, no sé, tú mismo.

"Oye, y para acabar. ¿Qué hay de verdad en eso que he oído acerca de un tal Capi de raza canina, al que tendré que tolerar e incluso compartir el blog con él?"

domingo, 23 de octubre de 2011

23/10/10 12.10 hrs

Amigos y familiares, testigos, Lola y Manolo:

Permitidme daos la bienvenida en el día de hoy y disculpadme por que mis primeras palabras no serán para vosotros, sino a los rezagados que quedarán en la puerta, a “losnocabemosquelaiglesiaestallena”, todo junto, como diría vuestro nuevo vecino; que se apresuren, que lo verdaderamente importante del día de hoy va a pasar ahora mismo, dentro de este majestuoso edificio y el único que puede faltar, por imponderables, es un gato. Que lo de después es una celebración, que incluso podríamos dejar para otro día; pues a partir de ahora, cada día después de esta “horita corta”, tendremos motivo de celebración siempre que Manolo y Lola quieran seguir compartiendo su alegría con nosotros.

Y ahora sí:

Queridos amigos: Hoy podrá evocar mil recuerdos personales que pocos de vosotros entenderíais, por ello prefiero traer una pregunta: ¿qué os ha traído aquí? Esto seguro que os traerá a cada uno vuestra propia historia, vuestros recuerdos. Emociones que yo no podré expresar con mis palabras y que desembocan en otra cuestión que aún sin conocer la respuesta debe llenarnos a todos de felicidad: ¿por qué Lola y Manolo se han acordado de mí?

Manolo, Lola:

No voy a detallaos y enumerar vuestras virtudes, pues he de ser más breve aún que vuestras faltas. No me hace falta calificaros pues vosotros mismos lo hacéis. Vuestra mejor carta de presentación son todas aquéllas personas que han querido acompañaos hoy.

No es día de palabras, es día de sentimientos.

No puedo explayarme más aún y querría expresaros mil cosas. Ya habrá ocasiones si Dios quiere.

Por eso hoy, discúlpame Lola; Manolo, lo mejor que puedo ofrecerte no esta escrito; es un batido. De helado, por supuesto. De Rayas o de Ochoa. Ponle los Savoys que quieras y deja que se empapen tanto como fuerte querría abrazarte ahora mismo.

No te apures si no hay más campitos, azoteas y espadañas, ya encontraremos otro sitio mejor, porque a estas alturas ya sabrás que lo importante no es el dónde, y déjame, ahora si, a los dos, que os transmita el orgullo y la felicidad de sentirme amigo vuestro; la admiración, por dos personas jóvenes, valientes y sacrificadas que saben lo que quieren y que se quieren; y si por un instante tiene cabida en esta casa, la envidia, la que llaman “buena”, porque sin perder vuestra identidad habéis sabido conformar una pareja como pocas, con el futuro al alcance de vuestras manos, tan cerca que ya hoy vemos todos como lo estáis tocando.

Lola, para finalizar te traigo un regalo en forma de soneto:

Trémulo pábilo que encendido y orgulloso,
Yergue ante Eolo y acepta aqueste envite,
Pareciera que al vivir le va un ardite
Si no se supiera de un principio victorioso

Con pecho descubierto a la batalla,
Cual corcel que cabalga ebrio de bríos
“Soledá”, “Madrugá”, “Amargura” y frío
Caerán a su paso por doquier que vaya.

Locura no es, pues de esta suerte,
Llegará el aciago día en que perezca
Más perecer no será ya sinónimo de muerte

Por ello hoy justo es ofrecer a Quién se debe
Carne descubierta, alma encendida.
Contrato por amor; que Dios lo selle.


Sevilla, a 23 de Octubre de 2.010.
CJR, Il Dottore

sábado, 15 de octubre de 2011

Tributo al Tributo

Hace ahora un año publicaba Eugenio Salamanca - El tributo. Homenaje a un fin de semana muy especial, gestado y concretado por unos auténticos fueras de serie. No muchos días después ya se convertiría en la entrada más leída del blog y ahí se mantiene a la derecha, en todo lo alto.


Hoy, además de recomendar una nueva lectura de lo que en su día se escribió, hacemos un breve, y seguramente incompleto, flashback...




























sábado, 8 de octubre de 2011

Podando jaramagos

Casi 2 meses sin actividad, Eu. Me he tenido que abrir paso entre los jaramagos que habían hecho de este tu rincón su hábitat natural. Han sido muchos los que me han preguntado si habíamos abandonado la aventura. En Barcelona suponían que nos habríamos peleado, que ya no nos hablamos. Había quien te daba por fallecido, cometiendo el grave error de obviar tu inmortalidad bloguera sustentada por tus 7 vidas y la continuidad por reencarnación gatuna. Hubo incluso quien con pretendida gracia trianera acuñó el dicho “tienes más vacaciones que el Eu”.

Para mayor escarnio público me haces reconocer por escrito que nada tienes que ver con el abandono de tu azotea digital y su consiguiente conversión en campo de jaramagos. Me obligas a entonar el “mea culpa”. Y, como aquel peculiar jefe que en su día tuve, me pides que no me justifique. La cuestión es que ahora estás empezando a entender el por qué. Mucho te ha costado enterrar el enfado ocasionado por posts preparados para publicar que con el paso de los días careció de sentido compartir. No hay nada más antiguo que el periódico de ayer, ¿verdad?.

En cierto modo allanaba el terreno en la última publicación. “Nunca dejemos de otear nuevos horizontes”. Y en uno bueno me he metido. Un reto muy exigente, enriquecedor y ambicioso. Áltamente didáctico mediante un auténtico baño de humildad y nivel de esfuerzo probablemente nunca conocido por tu alter ego. En definitiva, un reto que supone consumo de tiempo hasta el límite. Es por eso que la frecuencia de publicación en Eugenio disminuirá, pero no desaparecerá. Lo que al César es del César, es lo que a Eugenio es de Eugenio. No cerramos. Seguimos.

Una vez podadas las malas hierbas del patio, como letal gato callejero no puede Eugenio irse de aquí sin dejar de nuevo marcado el territorio.

Bien podríamos decir que escribimos estas líneas desde un Apple y colgar el emotivo video del discurso en Stanford del genio de Steve Jobs. Actualidad y expediente cumplido. El día que por aquí aparezcamos para meramente cubrir el expediente será el último que lo hagamos.

Corría mediados de la semana pasada. Se publicaron los nuevos datos de paro. Demoledores, una vez más. Al día siguiente el centro de la ciudad a la que ahora me dirijo a más de 200 km/h se colapsó. ¡Por fin la adormecida y complaciente Sevilla se despertaba de su ombliguista letargo! Las masas se echaban a las calles sin que mediara la manipulación política propia del 15-M. Para cambiar. Para decir “basta”. Para de verdad buscar y ganarse un trabajo. Para de verdad estudiar y formarse pensando en el hoy y en el mañana. Para de verdad luchar sin esperar a que todo venga regalado, como lamentablemente ha sido el uso y costumbre.

Qué desengaño. La muchedumbre paralizó la ciudad para presenciar la tercera boda de una duquesa anciana de 85 años. Para ver cómo la señora bailaba descalza a los sones de Siempre Así en la puerta de su Palacio. Para salir en Antena 3. Y en Telecinco. Y en los noticieros y periódicos de todo el planeta. Para mostrar al mundo qué es Sevilla. Cómo somos los sevillanos.

Hasta aquí todo son hechos, objetivos, no hay ningún juicio de valor. En el fondo Eugenio no quisiera herir su propio corazoncito descalificando a sus paisanos. Un vídeo de lo acontecido sería más definitorio, aunque también una lastimosa mancillación de su blog. Baste una imagen, que siempre valió más que mil palabras.



Que cada cual complete la frase: “Sevilla es…"